Rol de las empresas y los empresarios en el desarrollo histórico en el Caribe colombiano - HTML

Artículo de revisión

Rol de las empresas y los empresarios en el desarrollo histórico en el Caribe colombiano

Role of Companies and Enterprises in the Development Historic in the Colombian Caribbean

Resumen

Conocer la historia empresarial en el caribe colombiano, sirve de referencia para entender como ha sido el desarrollo de las empresas, empresarios, sus orígenes históricos, así como las condiciones políticas, sociales, económicas y culturales en las cuales han surgido y han evolucionado, hasta caracterizar lo que hoy define el desarrollo empresarial en la costa caribe colombiana.

La historia económica y empresarial en Colombia y en su región caribe han presentado un notable avance en cuanto a las publicaciones y a la literatura producida las últimas dos décadas; en cuanto a las fuentes utilizadas para adelantar estos estudios, Meisel hace un balance de cada una de ellas, anotando los pro y contras que presentan como fuentes fiables de información.

Por tal motivo es importante resaltar la relevancia que tiene para los investigadores la comparación entre estas fuentes, para así construir de una forma veraz, lo que ha sido el desarrollo de las empresas en la costa del caribe Colombiano, como por ejemplo los archivos extranjeros que han sido relevantes para el caso de la actividad empresarial de la histórica compañía United Fruit Company.

Palabras clave: Empresas, Empresarios, Desarrollo empresarial, Historiografía.

Summary

Knowing the business history in the Colombian Caribbean, serves as a reference to understand how the development of companies, entrepreneurs, their historical origins has been, as well as the political, social, economic and cultural conditions in which they have emerged and evolved, until characterize what today defines business development in the Colombian Caribbean coast.

Economic and business history in Colombia and its Caribbean region have presented a remarkable advance in terms of publications and literature produced over the past two decades; As for the sources used to advance these studies, Meisel takes stock of each one of them, noting the pros and cons that they present as reliable sources of information.

For this reason it is important to highlight the relevance of the comparison between researchers These sources, in order to build in a truthful way, what has been the development of companies in the Colombian Caribbean coast, such as foreign archives that have been relevant in the case of the business activity of the historic company United Fruit Company

Keywords: Business, Business, Business development, Historiography.

Introducción

Resulta curioso que los empresarios costeños desde la independencia siempre fueron generalmente blancos, y no hay registros donde se destaquen otras etnias, al respecto escribe Meisel: El mundo empresarial de la costa parece contrastar con el mundo de la política, donde desde la independencia los mulatos, zambos y mestizos, e incluso negros libres, empezaron a jugar un papel muy visible.

Por lo tanto, pareciera que la apertura racial que se observó en las fuerzas armadas y en las profesiones liberales, no se dió en igual medida en el campo empresarial. La duda que queda es si la actividad empresarial era más excluyente que otras esferas de la sociedad o si es que no se ha estudiado suficientemente bien la historia empresarial de la región y, por ello no se ha detectado aún la presencia de empresarios de origen racial diferente al blanco o “blanco de la tierra”.

Es probable que la respuesta sea que ambas circunstancias estén presentes, es decir, que había mayor exclusividad racial por parte de la elite empresarial, pero también que aún falten los estudios sobre empresarios mulatos, negros y mestizos. Resulta sorprendente que en una región donde a finales del siglo XVIII se clasificó al 90% de la población como indígena, negra o mezclada, todos los empresarios no inmigrantes referenciados en los estudios que estamos discutiendo eran blancos.

Lo que demuestra que la clase empresarial históricamente ha sido elitista, y en muchos casos corrupta, y como lo cita Elias, aludiendo a una frase de Balzac: “Detrás de cada gran fortuna, hay un Crimen”. El análisis que hace este reconocido historiador samario, acerca de la corrupción de los empresarios en la primera mitad del siglo XIX en Santa Marta, demuestra que muchas veces la fortuna de estos, era producto más de la corrupción que del comercio, haciendo alusión a los empresarios representativos de Santa Marta en la época, como son, Joaquín de Mier y Benítez; Evaristo de Ujueta y Bisais y Juan Fairbanks entre otros.

Y a pesar de que floreció para ese tiempo un auge de empresarios, esto se debió en gran parte a la relación empresa-política-justicia-corrupción. Al tenor del autor: “…se ha demostrado las relaciones de poder y estructuras administrativas, comprometidas en el papel que dentro del comercio ilícito neogranadino jugó Santa Marta como ciudad puerto”. Otros empresarios destacados en la historia empresarial de Santa Marta fueron los apellidos Díaz granados, Noguera, Abello y Vengoechea.

La autora Maria Teresa Ripoll (2012), destaca la actividad ganadera en la costa norte de Colombia, citando al ganadero inmigrante de origen Alemán Adolfo Held, y su hacienda Jesús del Río en Zambrano, Bolívar. Diego Martínez Camargo, ganadero del Sinú, y empresario de mucha visión; otros ganaderos comerciantes citados, asentados en Sincelejo son Arturo y José Joaquín García, los Támara y los Chadid, destacando su trayectoria económica.

Según Ripoll: dos artículos de Joaquín Viloria ofrecen una visión más realista del papel de la ganadería en el desarrollo económico regional. En un primer artículo titulado “Ganadería bovina en las llanuras del Caribe colombiano”, se hace una evaluación comparativa del manejo de la industria pecuaria en las distintas regiones ganaderas de Colombia, centrando la atención en los siete departamentos de la costa norte entre los años de 1995 y 2002, cuando la región albergaba el 32% del total del hato ganadero nacional, que para esa fecha alcanzó casi 25 millones de cabezas.

Es en un segundo artículo, “La economía ganadera en el departamento de Córdoba”, en donde Viloria va a aportar argumentos concretos que cuestionan el papel de la ganadería como motor de desarrollo en el departamento de Córdoba, tradicionalmente el principal centro ganadero de la región, y que junto con los departamentos de Antioquia y Meta concentran los mayores inventarios bovinos de Colombia.

Se busca en este artículo precisar el aporte de la ganadería bovina a la economía de Córdoba, en el período en cuestión, teniendo presente indicadores que no se habían tenido en cuenta antes, como participación en el PIB total, generación de empleo, relación de costos e ingresos, entre otros. Lo que muestran las cifras es que el departamento de Córdoba, no obstante contener el 30% del hato bovino regional, tiene una representación del 5.4% en la producción industrial del sector ganadero.

No obstante, a pesar de que no existen registros históricos de primera fuente, para el caso de la corrupción en el desarrollo empresarial ganadero en Córdoba, para nadie es un secreto los lazos de poder y la relación empresa-política-justicia-corrupción. Los dineros de la parapolítica en los valles del Sinú, la influencia Paramilitar de los Castaño y los Mancuso en la década pasada; ya que estos fenómenos han sido protagonistas para el desarrollo de empresas y empresarios en esta parte de la costa caribe.

Es importante resaltar igualmente el desarrollo empresarial del municipio de Cereté en esta región del país, citando a Ripoll: Especialmente interesante me pareció el artículo de Joaquín Viloria, “Estructura económica de Cereté: Municipio agrícola de Córdoba”. Cereté, ubicado en medio de las mejores tierras del valle del Sinú, tiene una interesante historia de explotación agrícola y ganadera, que se inicia desde mediados del siglo XIX, cuando atrajo a inversionistas extranjeros, franceses, belgas y norteamericanos, quienes adquirieron haciendas en las que organizaron plantaciones de cacao, caucho, café, ganado y explotación maderera.

Igualmente sostiene que: “era, hasta hace poco un municipio predominantemente agrícola, en el que, dice Viloria, los cultivos más extendidos eran el algodón, sorgo, maíz tecnificado, arroz mecanizado y arroz de riego. (Hay un porro que habla de Cereté como “la capital del oro blanco”, por la bonanza algodonera que se produjo allí en la década de 1970). Sobre esta producción agrícola, dice Viloria que la cosecha del año 2000 alcanzó un valor total cercano a 51.500 millones de pesos, del cual el algodón y el maíz representaron el 96% del valor total de esas cosechas”. Modernizar los procesos de la cadena de producción es el reto que plantea Viloria a los ganaderos de este departamento si se quiere generar mayores beneficios a la economía cordobesa.

Para el caso de Bolívar Ripoll cita a Gerson Javier Pérez y su artículo: “Bolívar: industrial, agropecuario y turístico”, donde compara la disociación demográfica y económica entre Cartagena capital de Bolívar y el resto del departamento. La mitad de la población del departamento se encuentran en la capital y la geografía heterogénea marcó la disparidad económica, sobre todo desde la primera mitad del siglo XX, cuando se dividió el departamento del Bolívar grande, dando origen a los departamentos de Atlántico, Sucre y Córdoba.

La producción industrial del departamento de Bolívar, como se sabe, se concentra en Cartagena en la zona de Mamonal, siendo su renglón principal el petroquímico, seguido del sector de alimentos y servicios. Aunque el sector industrial en Cartagena es bastante dinámico y mantiene una tendencia al crecimiento, el tipo de actividad industrial dominante, la petroquímica, no genera muchos empleos y es intensivo en capital, y aunque el sector de alimentos en la zona es importante y es intensivo en mano de obra, parece ser insuficiente para paliar las crecientes necesidades de la población.

Se puede añadir a esta apreciación un comentario al margen, y es el agravante que representa las distintas oleadas de migración del campo a la ciudad suscitada por el desplazamiento forzado que genera la violencia, y que encuentra un destino atractivo en Cartagena. De tal manera que aunque tengamos un sector industrial más productivo que hace 25 años, éste no alcanza a mejorar la oferta de empleo, por lo tanto la ciudad seguirá manteniendo la calificación de la segunda ciudad con mayor nivel de pobreza dentro de las 13 principales del país.

Como se puede apreciar en el análisis del párrafo anterior, la autora María Ripoll, resalta la historia económica y su importante aporte para ilustrar la historia empresarial del departamento de Bolívar.

Para el caso de la historia empresarial de Barranquilla, se dan una serie de acontecimientos bastantes singulares, y tiene que ver cuando emerge como puerto marítimo importante, desplazando a Santa Marta en importancia comercial, prueba de esto es la migración de empresarios y grandes comerciantes como Joaquin y Manuel Julián de Mier, al igual que inmigrantes importantes que llegaron a esta zona; otras familias sobresalientes son los Noguera, Simmonds, los Vengoechea, quienes dejaron un legado en la historia empresarial de esta zona del caribe Colombiano.

Dentro de los empresarios emprendedores que han aportado al desarrollo empresarial de la región sobresale Diego Martínez Camargo, como un visionario que se destacó en la exportación de carne de res, y fue pionero en la industria petrolera de la región. Otro que ya citamos antes fue el Aleman Adolf Held, quien se estableció en Barranquilla, y a finales del XIX, estableció una cadena de almacenes en varias ciudades, fundó una hacienda ganadera “Jesús del Río”, en donde se destacó el mejoramiento de razas, trayendo a Colombia el primer toro Cebú, al igual fue empresario tabacalero en el Carmen de Bolívar e incursiono en el transporte a vapor por el rió magdalena, se reconoce su espíritu emprendedor basado en la disciplina, su visión y constante búsqueda de la modernidad, lo que lo hace uno de los empresarios referentes en la historia empresarial del caribe Colombiano.

En cuanto la navegación a vapor por el río Magdalena para la historia empresarial, cabe resaltar que el aporte de Joaquín de Mier también fue significativo. El investigador Joaquin Viloria registra: “El Congreso de la República y el gobierno del vicepresidente Francisco de Paula Santander le otorgaron al alemán Juan Bernardo Elbers el privilegio de la navegación a vapor por el río Magdalena, en 1823. Elbers tenía el permiso y la exclusividad por veinte años de transportar carga y pasajeros por el río Magdalena en vapores fluviales. El primer vapor de Elbers se llamó Fidelidad, el cual llegó a Barranquilla en enero de 1824.

En síntesis, el negocio de la navegación a vapor atrajo la atención del empresario Joaquín de Mier y Benítez desde la temprana fecha de 1829, año en que adquirió una embarcación que había encargado Juan Bernado Elbers. Más adelante fundó varias empresas de navegación a vapor con el empresario antioqueño Francisco Montoya y otros comerciantes samarios, con las que no sólo aprovecharon los subsidios en efectivo entregado por diferentes gobiernos, sino además dinamizaron las exportaciones de tabaco y las importaciones de productos europeos. Queda claro que el establecimiento permanente de la navegación a vapor por el río Magdalena a partir de 1846 se debe en gran parte a Joaquín de Mier y otros comerciantes samarios, quienes conformaron en esa fecha la Compañía de Vapores de Santa Marta”.

Estudios historiográficos y su relación con la historia económica y empresarial

Este aparte tiene como finalidad presentar a la historia económica como disciplina, sus metodologías, su relación con la historia, como también viajar un poco por la historiografía latina, la relación entre antioqueños y costeños como parte de la historiografía empresarial de nuestro país y por ultimo centrar los métodos validos propuestos por Chandler para hacer historia empresarial.

La historia económica es una ciencia relativamente reciente, no sola como disciplina independiente sino también como esfera de interés científico. Al abordar la historia económica no solo se debe tocar los problemas de la economía, sino la interacción con la cultura, población, estructura social entre otros fenómenos, ya que estos problemas coexisten en tiempo y espacio y permean los estudios de carácter histórico económico o socio económicos.

La complejidad de la renovación metodológica de estos estudios radica en la participación de variables complejas en los procesos históricos, como son las motivaciones que orientan las conductas y las influencias de las mentes que participan en estos fenómenos, como bien lo referencia el investigador samario Elías (2008), esto ha hecho que los historiadores planteen nuevas formas o métodos para realizar estudios históricos de carácter económico.

En las nuevas metodologías para hacer historiografía de corte económico, como la Cliometría también se presentan limitaciones, en la apreciación de Elias (2008) plantea: “La Cliometría puede criticar y modificar la historia producida por otros medios, pero no produce respuestas propias”, e ilustra con un ejemplo el rol que cumple la Cliometría para el estudio de la historia económica: “Su función en la feria de ganado de la historia se parece más a la del inspector de pesas y medidas que la del ganadero que cría los bueyes” lo que viene a ilustrar la pertinencia y rigurosidad con que debe estudiarse la historia, ya que la historia económica o empresarial no podría entenderse de forma aislada al contexto donde se desarrolla, y ahí la pertinencia de estos métodos y la discreción del investigador que debe tener un perfil de historiador y cientificidad.

En cuanto a la diferencia entre historia e historia económica, podemos resaltar que la primera estudia casos particulares, mientras la historia económica como ciencia social busca principios generales. La teoría económica en términos históricos provee ideas, preguntas y enfoques muy útiles para la historia económica. Ahora, mirando lo que ofrece la historia económica a la economía, si los modelos están en función de los contextos institucionales, la historia económica es la que produce información histórica que permite ampliar la base informativa disponible para el economista. Pocas cosas pueden interesar más a un economista civilizado que observar la interacción entre las instituciones sociales y la conducta económica en el tiempo y en el espacio.

El desarrollo de la historiografía latinoamericana en las últimas décadas ha sido significativa, desde los enfoques de Argentina, Brasil y México, como bien nos lo presentan Heinz y Reguera: en la historia de Brasil destacan los temas de la trata negrera y la esclavitud; en los últimos tiempos se ha incrementado el análisis de las experiencias africanas en Brasil, contando con perspectivas antropológicas, socio demográficos, políticos y económicos, dentro de las dimensiones estudiadas encontramos la cautividad y la libertad, las reinvenciones culturales, comunitarias y familiares, la violencia y el tema de la identidad.

Se reseña esta como una de las nuevas problemáticas de la historiografía brasileña actual, las construcciones de identidades sociales y étnicas entre africanos, que ponen en evidencia los procesos de discontinuidad, invención y reinvención en su larga historia.

Igualmente se presentan asuntos concernientes a la historia de México, sus conflictos políticos internos, guerras intestinas e intervenciones extranjeras, la cual enmarca a este país en una dinámica muy particular en cuanto a sus relaciones diplomáticas se refiere. Sus vecinos los países centroamericanos y del caribe, junto a las interferencias de los Estados Unidos, que más allá de lo económico, reviste situaciones político militar. Muchos de estos problemas históricos de México los vemos hoy día, sobre todo en cuanto a sus conflictos internos producidos por el narcotráfico y el entorno político.

Los estudios en la Argentina resaltan el auge de la investigación en el tema del agro regional, donde se menciona la producción azucarera, la yerbatera, la explotación forestal entre otras. Su cubrimiento comprende un gran variado abanico de temas que destacan los avances historiográficos y metodológicos que desde la óptica regional y los estudios de casos matizan y amplían las interpretaciones macro históricas de la Nación Argentina.

Referente a la historiografía económica y empresarial en Colombia, podemos destacar las relaciones de antioqueños y costeños anotadas por el autor Luis Fernando Molina, quien hace una revisión de estas relaciones desde la colonia y hasta mediados del siglo XX. Inicia mencionando los grados de intensidad en el intercambio desde la colonia que ofrecían estas dos economías regionales complementarias y cercanas geográficamente.

Esas relaciones tienen sus inicios en el sur occidente de Bolívar (hoy corresponde a los valles del Sinú) en el siglo XIX, con el registro de familias empresariales antioqueñas como los Vásquez y los Burgos. Aunque existen otros estudios que sostienen que las relaciones de comercio inter regional en estas zonas son más remotas y datan de tiempos coloniales. Se hace una caracterización de las diferentes actividades que soportaron este vínculo entre antioqueños y costeños como fueron el comercio, minería, ganadería, agricultura y transporte.

Se describe la expansión minera, la exportación de frutas tropicales, dinamización del comercio, el auge de empresas de navegación fluvial, al igual que el ferrocarril; también se dio el auge paralelo del comercio ilegal de oro y el contrabando.

El radio comercial se afianza desde la colonia y tiene mucho que ver el papel de Cartagena como puerto privilegiado para el tráfico de esclavos, convirtiéndose en proveedor fundamental para Antioquia. Jugaron un rol protagónico en este intercambio los ríos magdalenas, cauca, san Jorge y Sinú. Al igual que ciudades como Mompox, Santafé de Antioquia, Montería, Santa Marta y la provincia de Cartagena (que comprendía los departamentos de Bolívar, Sucre y Córdoba). Ya en el siglo XIX, en la post independencia las relaciones tuvieron un tinte político, primero dominado por godos de estas regiones confluyentes, y luego se dieron luchas interpartidistas que también marcaron estas relaciones hasta bien entrado el siglo XX. En la modernidad se mantienen fuertes vínculos comerciales, industriales y de servicios entre estas regiones, vinculadas también con el orden nacional e internacional.

Volviendo a las dificultades planteadas que pueden presentar algunos estudios históricos; encontramos que generalmente cuando se estudia la historia empresarial se relaciona la evolución de las empresas y los empresarios, pero, siguiendo a Betancourt: … sin significar estudios realmente históricos, se deja de lado aspectos puramente organizacionales y administrativos para centrarse en la figura del empresario como principal actor económico, y su metodología manifiesta serias fallas que la alejan del método histórico y de la investigación científica. Por cuanto se hace necesario desde la historia organizacional superar tales fallas; y es la razón por la que se referencian dos modelos para tal fin.

Si bien lo empresarial tiene que ver como se crea, como se mantiene y como crece una empresa, quiere decir que el empresario como responsable de todo esto, induce al éxito de la misma; por lo que se plantea que la idea de empresario suscita al éxito, por lo que muchas veces se reduce la verdad de la historia empresarial a lo particular y apologético. Careciendo de seriedad científica y generando inconsistencias en los métodos de investigación histórica. Pero surge una pregunta básica ¿a qué factores se deben estos errores?, por ejemplo en el caso latinoamericano, muchas veces los que hacen historias pertenecen a distintas disciplinas que no tienen o en el mejor de los casos cuentan con poca experiencia en la formación como historiadores.

Otra razón es la parcialidad periodística y publicitaria de quien hace el trabajo por quien lo contrata, dejando de lado cualquier interés científico. Aquí es donde emerge el primer modelo para suplir estos problemas, y tiene que ver con la historia comparativa de la empresa. Veamos la definición que tiene el autor de este modelo: “La historia comparativa se puede definir como un tipo de historia que se encarga de tratar realidades de objetos de estudio individuales, para luego avanzar hacia paralelos y sacar de ellos los elementos comunes, tratando de establecer generalizaciones”. Lo que nos muestra que es un proceder valido y coherente para la exploración de realidades históricas, en este caso, realidades empresariales.

El otro modelo enfoca la historia aprehensiva de realidades organizacionales, y toca las diferentes dimensiones y niveles de una organización, el nivel individual, referencia al individuo; el nivel grupal referencia a los grupos informales, y el nivel organizacional que representa la organización como un todo o sistema. La manera como se relacionan e interactúan los niveles y las variables de la organización como recursos, costos, información, finanzas, producción, entre otras, determinan la dinámica histórica de las organizaciones.

El conocimiento de estas variables le da un carácter legal al estudio de las organizaciones, y es la historia la que permite captar las realidades que se suscitan dentro de la fenomenología organizacional.

Concluyendo encontramos que las investigaciones de carácter social, sea de historia económica, de historia empresarial o de historia organizacional, deben estar dotadas de proposiciones y argumentaciones sin caer en exageraciones narrativas o ficticias, donde la rigurosidad investigativa debe estar sustentada en generalizaciones y comparaciones desde las fuentes y la fiabilidad de los análisis.

Conclusiones

A manera de conclusión, la importancia de la historia empresarial del caribe Colombiano, radica por un lado en la riqueza de sus fuentes, como los registros notariales, la cientificidad de sus historiadores, y las reflexiones que nos presentan, en torno a las estructuras comerciales, los empresarios, las condiciones socio económicas, la corrupción, la ganadería y por último el comercio fluvial y sus orígenes en el magdalena samaria.

Cabe anotar por otro lado las experiencias empresariales del pasado, y que son relevantes para conocer acontecimientos y condiciones que permiten comparar con realidades actuales, como por ejemplo la corrupción actual. Igualmente, la información, estadísticas y las relaciones entre empresas y sectores que aportan igual al desarrollo empresarial regional.

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Cómo citar este artículo

Figueroa Mendoza, N. (2022). Rol de las empresas y los empresarios en el desarrollo histórico en el Caribe colombiano. Revista Estrategia, 2(1), 73-81.